La cantera enseña los dientes

Cuesta mucho sacar jugadoras que puedan llegar a competir en una liga tan dura como LF2, son años de dedicación donde el formador es parte importante en un proceso delicado, donde se combina talento y aprendizaje.

Ibaizabal ha conseguido colocar a unas cuantas jugadoras en lo más alto. Jugadoras que se han formado desde la «Escuela de baloncesto» hasta llegar a debutar con el senior.

Después de las Mayor, Ramasco y Agirregoikoa entre otras,  que han escrito con letras de oro el destino de nuestro club, han ido saliendo con menos frecuencia jugadoras que pudieran debutar en nuestro liga femenina.

La pasada campaña, antes de que este maldito virus nos prohibiera nuestro deporte,  debutó Miren Ozaeta, de la generación del 2003. Miren  desde hace tres años está trabajando con el primer equipo de manera eventual y seguro que tendrá mas oportunidades de demostrar que el cuerpo técnico puede seguir contando  con su talento. A día de hoy sigue ligada al  primer equipo además de ser una jugadora importante en edad junior.

La siguiente generación también tiene mucho que decir. Un grupo de niñas trabajadas en el club desde edad temprana y entrenándose una vez por semana desde edad infantil con el primer equipo. Formula que comienza a dar sus frutos. En esta ocasión la buena noticia la ha dado Olaia Arenas que con 16 años el pasado domingo saltó a la cancha de Urreta a cumplir uno de nuestros objetivos como club (el de ver jugadoras de la cantera en la élite) y posiblemente uno de sus sueños más queridos (el de llegar debutar con el primer equipo). Olaia ha sido una deportista ejemplar y una estudiante modelo. Implicada y con ganas de comerse el mundo ya esta dando sus primeros pasos en LF2.

Lo mejor es que con ella habrá más en esta misma situación y esta temporada podrán debutar y dejar que su ilusión y su meta esté mucho mas cerca. 

Hoy también es el día para felicitar y dar las gracias a las personas que dedicaron su tiempo para que estas niñas lleguen arriba con respeto, disciplina y los valores adecuados para poder competir con los mejores. Entre otros es destacable  dos personas,  Irune Mayor, que fue jugadora del club, capitana y un ejemplo para las niñas en general,  lleva 15 años dirigiendo la escuela de baloncesto de Ibaizabal con resultados notables. Ella y su equipo de monitores hacen crecer la cantera de nuestro club cada viernes.

Y el monitor que guió a esta generación hasta infantil y se preocupo de que tuvieran lo mejor  tanto en lo deportivo como en sus vidas, también un gracias enorme a Ibon Lopez de letona. 

Dos formadores que invierten  su tiempo en nuestros jóvenes y que en este caso han ayudado a Olaia a conseguir este bonito objetivo.